La otra Rioja

Además de nuestra Rioja, con su capital Logroño, La Rioja es una provincia argentina cuya capital es La Rioja. Se encuentra situada en el noroeste del país, tiene una superficie de 89 680 km² que representa el 3,22% del territorio argentino y su población estimada en el 2010 es de 331 847 habitantes. Es decir un territorio 18 veces más grande que el nuestro, pero practicamente con el mismo número de habitantes.

Los indios diaguitas y calchaquíes habitaban este territorio a la llegada de los españoles, que dependió originalmente de Chile como parte del Tucumán. El 20 de mayo de 1591, Juan Ramírez de la Piscina y Velasco y Ábalos y de la Calle, que éstos fueron sus cuatro apellidos completos, nacido en Estollo, en el valle de San Millán de la Cogolla, con la finalidad de establecer un asiento estratégico, funda «Todos los Santos de la Nueva Rioja» hoy conocida como La Rioja, a secas. Una vez allí, somete a los indígenas de la región y los esclaviza para nuestro Rey.

El fenómeno demográfico más notable fue el vertiginoso aumento de la población de origen africana. Cuando los indios dejaron de pagar tributo al rey, trabajando para los españoles, se remplazaron con esclavos negros que entraban en grandes cantidades, por el puerto de Buenos Aires; registrandose por ejemplo los casi 500 esclavos que poseían la Compañía de Jesús.

En La Rioja predomina un relieve montañoso, de escasa vegetación y sin la presencia de un curso de agua permanente. Su economía se sustenta a partir de la agricultura bajo riego artificial, con la producción de vid y olivos principalmente.

En la cercna provincia de Mendoza, se realizan celebraciones de vendimia desde el siglo XVII, con las primeras industrias de la vid en la provincia. En el siglo XIX estas fiestas toman carácter oficial con la Fiesta de las Chinas, que consistía en unos festejos, durante los cuales los hombres se “disputaban” la belleza de las chinas.

En el año 1913 Mendoza es elegida sede del II Congreso de la Industria y el Comercio. El evento se clausuró con un desfile de vendimiadores y carrozas alegóricas. En el año 1936, se llevó a cabo la primera Fiesta de la Vendimia moderna. Desde ese año, la Fiesta se ha celebrado sin interrupciónes (salvo en sólo dos ocaciones en las que fue suspendida por una epidemia -1956- y por un terremoto que sufrió la provincia -1985-). De esta forma, es la actual Fiesta Nacional más antigüa, con más vigencia y continuidad en todo Argentina.

la Fiesta Nacional de la Vendimia se realiza cada año durante la primera semana de marzo en la ciudad de Mendoza. Pero desde el mes de noviembre anterior, cada uno de los 18 departamentos provinciales celebra sus propias fiestas vendimiales, para luego realizar un acto central a nivel departamental, en la que se elige a la reina departamental que luego competirá por el trono nacional.

Cada fiesta departamental exalta las características de cada región así como a los trabajadores rurales. Están formadas por un acto central en el que se realiza un espectáculo artístico y teatral, que suele incluir festivales de danzas folclóricas y música, bendición de los frutos, comidas típicas, actividades deportivas y de destreza criolla, muestras de diferente tipos de artes, elección de la reina infantil y/o de la tercera edad de la vendimia, brindis y agasajos, entre otros.

La fiesta esta plagada de curiosidades como en el año 1947, en el que asisten a fiesta el presidente Juan Domingo Perón y su esposa Eva Duarte. En un momento de la elección de la Reina, se anunció que era voluntad de las candidatas que Evita fuera coronada soberana. Pero la Primera Dama agradeció y rechazó el ofrecimiento.

El Consejo Regulador de la D.O. Calificada Rioja ha promovido un recurso extraordinario contra la sentencia de un tribunal argentino, que falló el pasado febrero a favor del reconocimiento de ‘La Rioja argentina’ como indicación geográfica para vinos, algo a lo que viene oponiéndose desde hace una década la D.O. Calificada Rioja por entender que la utilización comercial de tal indicación en los mercados internacionales causaría confusión entre los consumidores y, consecuentemente, perjudicaría a la región vinícola española, cuya fama y notoriedad es incontestable.

El Consejo Regulador de Rioja, ha venido utilizando desde 1999 todos los medios a su alcance para impedirlo, entendiendo que se trataba de una usurpación de una marca ya reconocida como Rioja, dada la nula proyección internacional de los vinos argentinos elaborados en esa provincia. El primer logro fue que se completase la designación con el término ‘Argentina’ para mitigar la confusión y el segundo que se circunscribiese el uso a una Indicación de Procedencia o a una Indicación Geográfica y no ya a una Denominación de Origen, nivel máximo de calidad en los vinos argentinos.

Evidentemente, tenemos como Riojanos que defender este asunto a capa y espada, pero me pongo también en la piel de un viticultor argentino y supongo que contestaría algo así:

Che boludos, ¿quien sos vos para meteros en nuestros asuntos?. No nos jodisteis ya bastante.

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