Si es que, no se puede poner todo

Este artículo va sobre las maravillosas leyendas con las notas de cata que solemos colocar los enólogos sobre nuestras botellas de vino.

Aunque sea esta misión una de las menos importantes, de las múltiples faenas que el enólogo realiza, es muy probable que por uno y otro motivo nos encargemos de ella también. Evidentemente el resultado va estar definido por la facilidad de prosa o poesía del enólogo, no obstante recomendaría seriedad, no dejarsela hacer al departamento de marketing, catar el vino, ver su composición real, huir de corta y pegas del procesador de texto y concisión, sobre todo concisión, no es necesario poner todos los términos que conocemos para definir el vino, que luego ya lo probará el cliente.

Sino podemos acabar siendo la comidilla de los cachondos de la red, como este caso que me encontrado sobre una botella de vino de una reputadisima denominación de origen, cuyo nombre evitaré para no rozar en lo sangrante.

• Elaboración: Permanencia de 4 meses en barrica bordelesa de roble americano complementado con estancia en botella de 12 meses.
• Ficha Técnica: Tipo de vino: Tinto Barrica
Graduación: 13.5%
Variedades de uva: 100% Tempranillo
• Comentarios de Cata: Destaca su color rojo guinda con tonalidades azuladas característico de la variedad Tempranillo. La lágrima es de gran intensidad lo que nos garantiza su posterior armonía en boca.
La intensidad de los aromas frutales conjunta armoniosamente con la presencia de los aromas secundarios propios de una perfecta evolución en botella. Se destacan con elegancia e intensidad los aromas a frambuesa y mora. La elegancia de la pimienta verde nos indica la adecuada conjunción de las dos variedades presentes, que sin solaparse, se funden en un bonito conjunto. En la percepción retronasal se nos muestra un sutil e interesante abanico de aromas a vainillas y torrefactos propios de la crianza en madera.
Su paladar fresco y aterciopelado destacan de forma interesante formando un conjunto placentero y elegante. La perfecta ligazón de los taninos con la componente ácida y glicérica es perfecta, consiguiéndose así que este vino destaque por una complejidad armoniosa propia de los grandes vinos. El paso en boca es potente sin ocultar ni enmascarar, en ningún momento, la intensa percepción a frutas como la frambuesa o la mora. Su intensa carnosidad nos garantiza un post-gusto largo aportando simultáneamente una sensación intensa que perdura en el tiempo potenciando la percepción de frutosidad y carnosidad, haciéndola de esta forma más presente e intensa.
• Gastronomía: Ideal con carnes blancas, pastas y pescados

Hay queda eso, casi nada.

Resulta que la lagrima garantiza armonía en boca, la carnosidad garantiza un post-gusto largo, los aromas secundarios son propios de la evolución en botella; si dice que hay 2 variedades presentes, como puede ser 100 % Tempranillo, eso sí se funden sin solaparse.

¿ Como puede un tinto potente, defínido de esa forma, tener un paladar fresco y conbinar con carnes blancas, pastas y pescao… ???

Es lo que intentaba deciros: No se puede poner todo.

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